corrientes

circulares
en el tiempo

Despedidas

   Hasta luego. Posiblemente nos veamos en otro lugar, en otro tiempo...

Jueves, 29 de mayo, 2003 08:53 p.m.

Where is my mind?

   Pues sí, he estado una semana sin escribir. Mentiría si dijera que he alargado la jornada de reflexión más de la cuenta. También mentiría si dijera que me estaba preparando física y psicológicamente para Eurovisión (que debería haberlo hecho). La verdad es que no me apetecía mucho escribir, aunque esto no deja de ser una verdad a medias, es parte del asunto, pero no todo. Lo que sí que es verdad es que estoy escribiendo esto para probarme, a ver si le vuelvo a coger el gustillo, no sé.

Domingo, 25 de mayo, 2003 10:22 p.m.

Gato

Se llama Gato, es de Hyrka y es tan mono...

Domingo, 18 de mayo, 2003 09:16 p.m.

Recuérdame

   Siempre he pensado que tenía muy pocos recuerdos de mi infancia. Como mucho tengo grabadas imágenes que de vez en cuando aparecen. Hace unos días me acordé de una de ellas, que no había aparecido hasta ahora. Cuando estaba en preescolar iba a un colegio de monjas que me tenía traumatizado. Mi hermano, que ya había salido de él, me metió miedo el primer día de clase, con lo que todo el tiempo que estuve allí lo pasé fatal. Hasta aquí todos los recuerdos no son míos, me los han contado. La imagen que ha aparecido recientemente es la siguiente: estoy en uno de los patios haciendo agujeros en la arena. Recuerdo que me pasaba los recreos haciendo agujeros en la arena yo solo mientras los demás jugaban en otro patio. Un día cerraron mi patio y me mandaron al otro con los demás. Sorprendentemente, ese día me lo pasé muy bien. No recuerdo más, de hecho he escrito más de lo que creía recordar. La pregunta es: ¿He cambiado en todo este tiempo?

Jueves, 15 de mayo, 2003 11:28 p.m.

Maquinando

   M. e Y. son dos compañeras que hace tiempo que me tienen mosqueado. De la indiferencia he pasado a la sospecha. Son amigas del alma y, claro, lo tienen que hacer todo juntas reafirmando su feminidad. M. es alta, rubia, habla muy bajo y es tímida. Y. es baja, morena, habla mucho y muy alto, con voz de pito. Ambas se saludan diciendo: ¡Hoooolaaaaa, caaaaariiiiiiii! Esto me pone de los nervios y, gracias a Dios ninguna lo utiliza conmigo. Lo que me preocupa es la candidez de las dos. No puede ser real. Y. hace que se enfada a veces, lo que resulta patético, M. la apoya por detrás. Las dos me dan la sensación de ser unas arpías, maquinando a las espaldas de los demás y ocultándose tras su fachada. Seguramente sea M. la que trace el plan e Y. la que lo lleve a cabo. Las dos se complementan. Todas estas sensaciones no son más que eso, sensaciones. Yo no he visto nada ni lo veré, pero con ellas se me dispara el sistema de reconocimiento automático. Siento escalofríos cuando las recuerdo en la Gran Cena: una parecía una abuelilla y la otra sacó los cueros del armario. No necesito más pruebas.

Miércoles, 14 de mayo, 2003 07:34 p.m.

Ruido blanco

   Ruido blanco, ruido rosa, ¿aleatorios? Cuanto menos probable es un suceso, mayor información. Se supone que recibo demasiada información a diario. Nada es probable. Sin embargo, a mí me parece lo contrario. Todo es posible, quizá no probable, pero sí posible. Me he pasado el día esperando algo, ni posible ni probable, nada. Demasiado ruido. Cada día el volumen de lo que escribo decrece exponencialmente. Según se mire. Ponle una escala logarítmica y verás.

Martes, 13 de mayo, 2003 10:58 p.m.

Elementos extraños en situaciones habituales

   Acabo de ver pasar por mi calle a un grupo de unos quince americanos con apariencia de jubilados que no paraban de gritar, cantar y reírse como hienas. Acostumbrado a las reuniones de jóvenes ociosos con moto alcoholizándose y trapicheando no me ha sorprendido. Aunque pensándolo bien, qué pronto se pegan algunas cosas. Allá donde fueres, haz lo que vieres.

Domingo, 11 de mayo, 2003 09:45 p.m.

¡Ya están aquí!

  

 

 

 

 

 

Jueves, 8 de mayo, 2003 10:38 p.m.

Error

   Hoy me he dado cuenta de que quizá no sepa identificar tan bien como creo a las personas. Una compañera me ha sorprendido con un agudo comentario que me ha hecho ver que me lleva ventaja, que me ha engañado y se ha descubierto a si misma deliberadamente. En resumen, que las apariencias engañan y a veces el sistema de reconocimiento automático de rasgos externos falla.

Miércoles, 7 de mayo, 2003 10:06 p.m.

Me afecta

   No sé qué me pasa con los viciosillos pero les debo atraer mucho. A lo mejor es cosa de familia, porque mi madre se ha encontrado varias veces con exhibicionistas (y asegura que no son nada glamourosos). Hasta ahora la cosa no había pasado de insinuaciones pero hoy me ha parado un tipo de aspecto normal para preguntarme por un autobús. Decía que era de Castellón y que estaba muy perdido, que Madrid es muy grande, el doble que Barcelona y que parecía que venía de un pueblo. Yo estaba esperando a que se pusiera el semáforo en verde para cruzar y, cuando me he querido dar cuenta, he notado que me estaba restregando el dorso de la mano por el paquete y se había acercado peligrosamente. Como estas cosas siempre te pillan por sorpresa lo único que he hecho ha sido hacerle un quiebro e irme. Espero estar más atento la próxima vez (que también espero que no exista) y tener reflejos para soltar un golpe directo a la entrepierna que le haga acordarse de aquél chico tan majo con el que habló.

   Creo que voy encontrando el prototipo de vicioso: traje y maletín, por lo demás aspecto normal y edad media. Seguramente tendrán familia y/o novia y una vida aparentemente feliz, aunque si tienen que dedicarse a hacer estas cosas no creo que estén muy satisfechos. También creo que este tipo de cosas son propias del género masculino sea cual sea su tendencia sexual. A mí, personalmente, me daría el mismo asco que lo hiciera una mujer (estoy seguro que esta es una fantasía del 90 % de los hombres heterosexuales) porque no es agradable en ningún caso. Ahora comprendo mejor lo que tienen que sufrir las mujeres en un mundo lleno de viejos verdes, obreros de la construcción, machistas y lugares muy concurridos donde a muchos se les van las manos a donde no tienen que ir. A veces me da vergüenza ser hombre. Perdónales, porque no saben lo que hacen.

Lunes, 5 de mayo, 2003 08:32 p.m.

Dame la mano y te diré quién eres

     Un apretón de manos puede ser, sin duda, una buena indicación de la personalidad de ambas personas. Recuerdo a M. y su mano de pescado, que más que darla la dejaba caer, pero resultaba que lo que deseaba era que se la besaras. Hay gente que aprieta mucho y tienes que reprimir la cara de dolor, que precisamente es lo que quieren ver. Desde que vi a Jaime Peñafiel decir que el Rey, cuando daba la mano a un republicano, le cogía del hombro para ganárselo ya no me fío de nadie. Yo no sé cómo doy la mano, de hecho no me suele gustar dar la mano ni dar besos. A veces parecemos perros oliéndonos, tanteándonos, se ve en la mirada, y no me gusta el contacto físico con desconocidos. Me violenta mucho dar dos besos, ¿por qué tengo que besar a alguien que acabo de conocer? En eso me alegro de ser hombre, no me tengo que acercar mucho al 50 % de la población. Pareceré un antisocial, pero yo creo que no.

Domingo, 4 de mayo, 2003 09:51 p.m.

Play

   Hoy, por casualidades de la vida, he visto escrita la siguiente frase: Characters in a play, people in the real life. La he apuntado y he estado un rato pensando en ella y en cómo una supuesta clase de inglés puede contener tanta sabiduría. Siempre he pensado que rara vez dejamos de ser characters para ser people, lo que me lleva a pensar que la real life es más bien una play sin guión en la que es imposible entender algo del todo.

Martes, 29 de abril, 2003 10:40 p.m.

Tiempo

    Es curioso cómo nos afecta el tiempo. A mí, por ejemplo, el frío me sienta muy mal para realizar actividades físicas, sin embargo, me ayuda a realizar actividades intelectuales (es un decir). El frío me pone en tensión, me da ganas de hacer cosas, siempre que no requieran demasiado esfuerzo (como hacer deporte). El calor, al contrario, me quita las ganas de todo. Por eso, cuando llega la primavera ando algo desajustado, hace sol, se nubla, llueve, hace frío, hace calor, viento. Lo único que pido es un poco de estabilidad. Me estoy dando cuenta de lo que me afecta el tiempo, a lo mejor es pura sugestión, pero necesito saber a qué atenerme. Ya lo sabéis, hombres del tiempo, no me defraudéis. (Estoy un poco superficial hoy).

Lunes, 28 de abril, 2003 09:57 p.m.

Top manta

   Yo siempre había estado a favor de la piratería musical, tanto la privada como la que tiene ánimo de lucro. Todo el mundo se ha copiado una cinta, un cd, incluso lo ha intentado con un vídeo (con el vinilo como que no) y hoy en día es normal bajarse canciones de internet. Hasta la fecha había comprado sólo dos cd's en la calle, más que nada porque el material que ofrecen no es de mi agrado, pero alguna vez veo algo medio decente. El sábado, en una calle muy comercial y muy concurrida vi dos discos interesantes y los compré. El vendedor decía que eran buenos, nuevos, muchos y baratos. Mi gozo en un pozo. Uno de ellos no contenía lo que decía la portada, sino una especie de música pseudoafricana horrible (por lo menos no era Bisbal). El otro estaba mal grabado y no se oyen varias canciones. Ahora estoy en contra de comprar cd's en la calle (pero comprarlos yo, no voy a juzgar a los demás, de hecho me parece bien que se hunda la industria mega-discográfica, hay millones de discos que jamás venderán nada ni darán beneficios y son muy interesantes.), lo poco que me ofrecen puede que sea defectuoso y será mejor bajárselo de internet. No quiero pensar lo bien que funcionarán los DVD's piratas.

Lunes, 28 de abril, 2003 09:07 p.m.

Pero, ¿qué pasa?

     Hoy parece que en lugar de que el tiempo pase, yo paso sobre el tiempo. Extraño. Además me ha llegado un correo misterioso (no tanto) y me ha escrito el mismísimo J.U. Qué ilusión, no quepo en mí de gozo.

Domingo, 27 de abril, 2003 10:47 p.m.

Lo siento, tenía que hacerlo

    Lo siento, pero tengo que escribir esto. En la página de Pat is psycho he vuelto a ver a Javier Ufano. Este niño me dejó impresionado cuando vi su video en Canal 7 y, desde ese momento, me hice fan suyo. No, no es una aberración estilo Raulito, este es mucho mejor, ¡estudia 2º de la ESO y va a clases de natación!

   Ay, es una pena que no se pueda ver el video, pero por lo menos ponen las letras y se puede escuchar algo: Uh a solas contigo ooh, uh a solas contigo Uh a solas contigo ooh, uh . Impresionante.

Sábado, 26 de abril, 2003 12:52 p.m.

Sansón

    Un compañero se ha cortado la melena después de 6 años. Esta mañana estaba esperándole en la estación cuando ha llegado un tren. De repente alguien me ha dicho que entrara corriendo porque lo íbamos a perder. Le he seguido, viéndole la espalda pero sin saber quién era, hasta que ya dentro se ha dado la vuelta y... no le quedaba tan mal. De hecho pasado el susto tenía claro que el pelo corto le sentaba mucho mejor y así se lo he dicho, pero él no estaba nada convencido. Como es normal se sentía raro, muy raro, conozco esa sensación, el cogote despejado, mucho menos peso, te sientes desnudo. Su novia cuando le vio se echó a llorar y no quería aceptar la coleta cortada como recuerdo. Durante toda la mañana ha sido ignorado por mucha gente que no le reconocía. Cuando por fin el sector femenino en pleno le ha comentado que le quedaba mejor ha respirado aliviado porque no se fiaba de una opinión masculina. Eso sí, también alguien le ha dicho: Si antes parecías una nena, ahora pareces maricón. Cada uno en su línea.

Jueves, 24 de abril, 2003 09:44 p.m.

Regímenes

    Uff, si ya me lo decían, el régimen transitorio consume mucha energía, no como el régimen permanente, que va como la seda sin apenas esfuerzo. Encima este mes se presenta cargado de transitorios, y no es que no me gusten, es que me despistan o, como diría Dinio, me confunden.

Martes, 22 de abril, 2003 10:42 p.m.

Es lo que tiene

   Mientras la mayoría de las calles están vacías miles de personas se agolpan para ver una imagen siendo paseada a la que cantan una saeta. Nuestro alcalde luce orgulloso su bastón de mando por última vez mientras se le escapa una lagrimilla al pensar en su sucesor, que seguramente no se ocupará de las cosas verdaderamente importantes como son las procesiones. Barrios enteros se desplazan a otros barrios, con mar, para ensayar los paseos por, valga la redundancia, el paseo marítimo y tomarse los primeros tintos de verano, aunque sea primavera. Mientras unos maldicen el mal tiempo yo me alegro de que, por unos días, esta ciudad sea algo agradable.

Lunes, 21 de abril, 2003 11:14 p.m.

Todos somos el hombre elefante

Domingo, 20 de abril, 2003 09:19 p.m.

No recomendado para menores

    En el colegio al que iba todos los años nos hacían una revisión médica. Llegué a la conclusión de que, como todo lo que se hacía allí, no era por nuestro bienestar, más bien era para sacar dinero ya que lo hacían sin preguntar y luego lo cobraban. También cobraban los tests psicotécnicos que te decían que eras un inútil y, a pesar de ser un colegio concertado, todos los meses sacaban un dineral.

   Cuando llegaban los médicos se formaba un gran revuelo. Te hacían pasar en grupitos y te tenías que quedar en paños menores. Recuerdo que uno de mis compañeros (siendo aún tiernos colegiales) se desvistió del todo y tuvo que entrar una doctora para decirle que, por favor, se pusiera los calzoncillos. Las pruebas que te hacían eran las típicas. Te medían y, si había suerte, de un año a otro habías menguado. Te tomaban el pulso y la tensión y debido a los nervios todos teníamos el corazón a 120. Te pesaban con una báscula preconstitucional a ojo. Te miraban los dientes y, misteriosamente, las caries aparecían y desaparecían. Si habías ido al oculista y tenías gafas te decían que no las necesitabas y viceversa. Lo más interesante era lo que había detrás de un biombo. Allí miraban si tenías fimosis y hernias en ciertas partes. Era el último paso de la revisión, la traca final. Una vez, mientras me estaban midiendo o pesando o algo escuché como el médico de detrás del biombo le decía a alguien: "¿Pero tú qué te crees que es esto?" Resulta que un compañero (que ahora me recuerda tanto físicamente como psicológicamente a Ned Flanders de los Simpsons) le había preguntado al doctor mientras le miraba el tema si le gustaba su trabajo. Sin duda tenía interés en dedicarse a la profesión. Cuando la gente salía de detrás del biombo era fácil saber lo que le había dicho el médico por la cara: si salías con cara de circunstancias, operación. Luego te daban un informe de escasa fiabilidad que más valía olvidar, aunque había quien le hacía caso y, quién sabe, quizá se operó sin necesidad.

   No dudo que todas estas cosas que nos hacían han influido en nuestra personalidad. Ya nunca fuimos los mismos.

Miércoles, 16 de abril, 2003 12:23 p.m.

Tecnología alemana

    Cuando estuve en Alemania me fijé en unas cosillas:

            -Allí también hay bakalas: aunque no comparten la imagen, mantienen la esencia. Se lleva la ropa XXXL, los pañuelos en la cabeza y la chatarra colgada al cuello. Resultan igual de molestos en el transporte público, cada uno se sienta en una esquina ocupando dos asientos, tú en medio siendo objeto de fuego cruzado en un idioma que no entiendes, pero aún así se intuye el acento chulesco.

            -Allí se respetan los semáforos: parece mentira, pero si pones a un alemán a cruzar en una calle totalmente llana, ancha ,vacía, con visibilidad más que suficiente y un semáforo, esperará pacientemente a que se ponga en verde para los peatones y cruzará civilizadamente. Si cruzas a la española (por donde te sale) te miran haciéndote sentir culpable.

            -Allí también se lleva poner los coches macarras: aspecto íntimamente relacionado con el primero, con la diferencia de que ellos lo inventaron y queda mejor tener un BMW o un Mercedes macarra que un Opel Kadett.

Martes, 15 de abril, 2003 11:34 p.m.

Historia de una escalera

    En mi casa, en lugar de matarse a hachazos como tienen por costumbre en otras comunidades, los vecinos resuelven sus rencillas mediante combates dialécticos. Digamos que se lleva el género epistolar. La cosa empieza cuando alguien pone un cartel en el portal del tipo: Me he encontrado tal cosa o Hay que arreglar esto. Pasadas unas horas aparecerá en el mismo papel una respuesta, que no tiene mucho que ver con lo escrito pero que resulta un ataque encubierto. En este tipo de combates gana el que primero se avergüence y retire el papel. Este fin de semana duró tres asaltos en dos días. En la pared del ascensor hubo un debate sobre la guerra, ese se ha considerado de interés general, hasta para las visitas.

Lunes, 14 de abril, 2003 10:41 p.m.

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Genís a diario

Qué trabajo nos manda el Señor

La Cátedra Rusa

BurBujeando

b-nim

Batidora hormonal

Maltrago

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